El triunfo del Breogán, al que recibirá la próxima jornada, es clave para jugar la fase previa de la Champions
La octava derrota en los últimos nueve partidos ha complicado más todavía la situación del Unicaja en la clasificación de la Liga Endesa, en la que es noveno. El objetivo sigue siendo tratar de alcanzar el octavo puesto que ocupa el Surne Bilbao y que cierra los puestos de 'play-off', pero ojo porque el Breogán está ya a sólo un triunfo y esto añade complicaciones al panorama.
Si el cuadro cajista quiere disputar la Basketball Champions League la próxima campaña tendrá que acabar la fase regular entre los ocho primeros, de lo contrario tendrá que jugar la fase previa, siempre y cuando finalice noveno. Puede conseguirlo, pues quedan dos jornadas (Breogán y Baskonia) y tiene el comodín de esos 20 minutos que tiene que jugar ante el Joventut, que este fin de semana ganó al Real Madrid (81-89). Es cierto que remontar esa desventaja es complicado, pero cosas más extrañas se han visto. El Bilbao, que este domingo perdió contra el Valencia, se medirá al Girona y al Tenerife al cierre de la fase regular. El conjunto vasco remontó y estuvo a punto de dar la sorpresa en el Roig Arena (88-83), una victoria que habría hundido al Unicaja. Si hubiese logrado el triunfo habría dejado al Unicaja virtualmente fuera de la fase por el título, algo que no sucede desde la temporada 2021-2022.
Ahora bien, quedar por debajo del noveno puesto supondría un problema para el conjunto malagueño a nivel institucional, pues ya no iría a la fase previa de la Champions y dependería de una invitación de la FIBA para disputar el torneo en última instancia el torneo, algo que contemplan las normas de la BCL. Sin embargo, sin invitación tendría que jugar la cuarta competición continental, la FIBA Europe Cup, que esta temporada ha ganado el Surne Bilbao. Es mejor casi ni pensar en esta última posibilidad en el año en el que el club celebra sus cincuenta años de vida...