35-17. Con ese tanteo en un primer cuarto de un partido es imposible competir. Y es lo que le pasó al Unicaja en Murcia contra el UCAM, segundo en la tabla, para firmar otra derrota que lo aleja más todavía del playoff por el título,
35-17. Con ese tanteo en un primer cuarto de un partido es imposible competir. Y es lo que le pasó al Unicaja en Murcia contra el UCAM, segundo en la tabla, para firmar otra derrota que lo aleja más todavía del playoff por el título, el último objetivo de mínimos para una plantilla malagueña que está pidiendo a gritos el final de la temporada.
Ese arranque condenó a un Unicaja que le dio la cara al partido en el segundo cuarto con una buena reacción pero acabó claudicando en los últimos minutos para caer por dieciocho puntos, en una paliza que se está convirtiendo habitual esta temporada en la ACB. Atrás quedó el Unicaja ultracompetitivo que construyó Ibon Navarro. Ahora se pasea como alma en pena por el torneo doméstico.
QueAugustine Rubit fuese el máximo anotador del equipo, un jugador en la cola más cola de la rotación, dice mucho de la pérdida de rumbo de este equipo sin alma durante muchos minutos. El plan exitoso de Ibon pasó a mejor vida.
El arranque fue como los últimos, para quedarse a remolque y ya no entrar en el partido. UCAM le endosó 35 nada menos en el primer cuarto al Unicaja, que vivió de algún chispazo de Rubit.